miércoles, 9 de septiembre de 2009

REFLEXIONES SOBRE VIOLENCIA FAMILIAR La violencia familiar es tan antigua como los orígenes de la familia. Las mujeres agredidas señalan que frente a los hechos de violencia la respuesta mayoritaria es intentar protegerse o llorar, una minoría se va o pide ayuda. Frente a los golpes o agresiones psicológicas los sentimientos descriptos son de impotencia, deseos de cambio de la situación, deseos de irse del lado de la persona que las golpea. Las encuestas llevadas a cabo en los países del mundo occidental, una de ellas en la región de América Latina y el Caribe: "Evaluación de creencias actitudes y prácticas sobre la violencia", del Centro de Investigaciones de Salud y Violencia de la Facultad de Medicina de Colombia, demuestran que el 75% de las personas entrevistadas vivencia a su grupo familiar como el ámbito donde buscarían refugio y protección ante una amenaza externa. No obstante, las estadísticas demuestran que en el 80% de los casos de violencia (homicidio y/o abuso sexual), el agresor es conocido de la víctima y /o pertenece a su grupo familiar. En Argentina en 1 de cada 5 parejas hay violencia. En el 42% de los casos de mujeres asesinadas, el crimen lo realiza su pareja. El 37% de las mujeres golpeadas por sus esposos lleva 20 años o más soportando abusos de ese tipo. Según datos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el 54% de las mujeres golpeadas están casadas. El 30% denuncia que el maltrato se prolongó más de 11 años según información del BID se estima que el 25% de las mujeres argentinas es víctima de violencia y que el 50% pasará por alguna situación violenta en algún momento de su vida. Las victimas tienen grandes dificultades para exteriorizar su situación, fundado en un temor reverencial generado por la conducta del agresor, que habitualmente es el jefe de la familia. Esto se traduce en reiteradas amenazas psíquicas sobrevivientes a las agresiones físicas que inhiben la posibilidad de que el agredido denuncie su situación a las autoridades y la mantenga oculta en su entorno, agravando aun más el problema. Es importante remarcar que el temor de las victimas de hacer publico su tormento genera una cultura de inacción y sufrimiento que se transmite a las generaciones futuras y sucede lo siguiente: la hija de una madre agredida, reitera el temor y la pasividad de su madre, sometiéndose a duros castigos y dolores insoportables desde todo aspecto, al igual que el hijo de un golpeador repite la violencia ejercida por su padre y las conductas sufridas de niño. Existe relación entre ingesta de alcohol y violencia. Cuando el agresor esta bajo el efecto del alcohol la violencia física es mayor, aparentemente no existe control. Es frecuente que la violencia se de asociada a problemas de cesantía laboral del agresor, de tensión provocada por precarias situaciones de vida, especialmente de vivienda. Las causas son diversas: celos, negarse a tener relaciones sexuales, dificultades económicas, desorden domestico, niños despiertos por las noches, todos aquellos factores que se consideran como trasgresión al rol de esposa fiel, abnegada y amante de madre y encargada del cuidado de la casa. Vale decir cuando la situación de la mujer es de dependencia y subordinación En la familia violenta el supuesto rol de protección y afecto que debiera cumplir el grupo familiar es reemplazado por el temor, por la angustia, o la impotencia. Pensemos por un momento lo que puede sentir un niño que es maltratado camino a su hogar después del colegio, o lo que siente una esposa golpeada cuando se acerca la hora en que va a llegar el marido. Es claro que como violencia entendemos a toda coerción ejercida hacia un individuo, ya sea desde el punto de vista físico como psicológico o moral. La discrecionalidad de esta práctica se extiende en todos los estratos sociales y afecta a todos los miembros de la familia, especialmente a los niños que suelen ser testigos y en alto porcentaje también son golpeados. Con respecto a la normativa vigente consideramos que su aplicación no alcanza para cubrir sactifactoriamente todas las necesidades que la problemática misma exige, corriendo peligro, de este modo, la integridad física y el futuro de los integrantes de la familia afectada. Hoy en día, los índices denunciados de violencia familiar son extremadamente elevados y ameritan, por parte del ordenamiento jurídico, una rápida solución con fuerza legal. Esto gana mas importancia si se miran las políticas de los países desarrollados al respecto (como Ej.: Francia, España, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, etc.) donde los sistemas generados por el Estados funcionan de manera integra en la mayoría de los casos y pueden alcanzar situaciones complejas de manera rápida. Para citar un ejemplo: en Estados Unidos inmediatamente denunciado el agresor, es separado del núcleo familiar. Es necesaria la creación de una institución que tenga por objeto analizar los dramas generados y fomentar campañas que difundan y eduquen, y adecue mecanismos que lleven a las victimas de violencia familiar a manifestar sus problemas a los demás para no dejarlos ocultos y seguir sufriendo. Para concluir, es importante remarcar que este tema se transforma en un Némesis, tanto para la seguridad como para la calidad de vida de la población y que es menester del Estado asegurar su combate con todas las armas legales necesarias para lograr su control y futura y paulatina erradicación. Complemento: >Mujeres en situacion de Violencia Familiar - Rosa Entel >Las victimas invisibles de la violencia familiar - Enrique Gracia Fuster Rodrigo J. Gozalbez

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