Que Buena Temática, fascinante, al respecto rápidamente me surgió recordar los dichos de Enrique Pichòn Rivière cuando en conversaciones con Vicente Zito Lema sobre "el arte y la locura" (su libro), Vicente le pregunta al Maestro, al tratar el tema de prejuicio racial. ¿A que obedecen, en general los prejuicios? Pichòn, Le contesta: "Detrás de un prejuicio se encuentra siempre la envidia. ya sea por la laboriosidad, la belleza, la visión del futuro o la manera de encarar el mundo que tienen los seres objetos del rechazo. Puede haber de hecho, hay, un transfondo ideológico y también religioso, pero el núcleo de este sentimiento está formado por la competencia, la rivalidad y reitero .la envidia".
Fue ésta una de mis primeras lecturas en mis iniciales pasos por la psicología social, donde me interesaba indagar en aquellas palabras que desde muy pequeña había escuchado pronunciar a la gente con tanta naturalidad...y sì, detras de un juicio de valor y/0 de un juicio previo, hay mucho por analizar, necesario de revisar y comprender para mirar a los otros y mirarnos, para entender, para re-plantearnos nuestras propias actitudes y la de los otros, para darnos la posibilidad de problematizarlas a fin de lograr futuras modificaciones y cooperar con otros para que también puedan modificar esas actitudes apelando a la transformación.
Bueno los que hacemos Psicología Social estamos siempre pensando en la necesidad de revisar nuestras matrices de aprendizaje, en el displacer y el placer que produce encontrarse y enfrentarse con esa ardua tarea.
Son temáticas tan profundas que tocan el mundo interno de los sujetos movilizándolos, permitiéndoles pensar su propia historia.
Como nada es casual, hoy justamente pensaba en la temática de los prejuicios cuando escuchaba en la T .V a una mujer, con una gran solidaridad que ofrece su casa para dar asistencia a niños carenciados, muy enojada sòlo podìa expresar quejas frente a niños que no tenìan sus manitos limpias y era tanta su irritación que esa enorme solidaridad de la que disponía, no la libraba de los enormes prejuicios, es decir "esos chicos no quieren aprender, no saben de normas de conducta y proseguía descalificàndolos, estigmatizàndoslos, con tono absolutamente despectivo y discriminatorio hacia los pequeños, cuando en realidad estaba frente a un caso en el que las condiciones de esos niñitos, eran de enorme hacinamiento e indigencia. Entonces: "por sucios no entran màs" y aparecìa el ròtulo..........la defensa hacia esos niños se mostraba en los medios de comunicaciòn como màs significativo que la actitud que habìa tenido aquella que les daba de comer, mensaje morboso.."cascotasos.., vidrios rotos.., dolorosa imagen", y los nenes se quedaron sin recibir la raciòn diaria, ...lamentable.
Es para pensarlo??
Como se hace para aprender si no hay un otro que te enseña? te contiene en el proceso de aprendizaje? Te acompaña y te pone limites?
Posiblemente no sepa còmo se hace y no tenga quien le aporte còmo hacerlo porque es posible que no haya aprendido esa norma porque nadie le explicò lo significativo de esa conducta "lavarse las manos para comer".
vuelvo a los temas de matrices de aprendizaje. Que maravilloso es descubrir que uno se encuentra implicado y empieza a entender eso del vínculo, el otro hace y yo hago. En ese estar juntos, el otro entiende y yo entiendo, por lo tanto vemos que podemos entender cosas diferentes y aparece entonces el ruido y también el malentendido, patrimonio de todo lo que es el proceso de comunicación que circula por todos los vínculos donde se configuran nuestras matrices de aprendizaje.
Y en ese vínculo en el que se conforma nuestra subjetividad.
Hay una etapa donde alguien, un adulto con un Yo desplegado, desarrollado, con determinadas ideas, sensaciones, expectativas, deseos, necesidades, aporta esa función de sostén a quién en ese momento tiene que configurar su Yo.
Es sin dudas una secuencia in-interrumpida de la red de la vida porque nunca más paramos de aprender.
Siempre hay un momento en el que el otro me aporta, me lleva, me acompaña o no, no me acompaña, no me dice, no me lleva, no me aporta.
Y esto pone un tema en cuestión: que seguramente es propuesta de debates, el de los límites.
Cómo son los límites? Si se ponen o no?
Los límites en la relación padre e hijo – adulto – niño.
En este momento social tan vertiginoso, etapa de libre pensamiento, libre albedrío, libre, libre…. está puesta en discusión la necesidad de los límites?
LOS LIMITES SON CONDICIÒN DE EXISTENCIA PARA EL OTRO.
Sabemos que en el inicio de la vida hay una relación madre-hijo muy pegada, y cómo se resuelve ese pegoteooo, cómo es que un niño va a convencerse que es un sujeto diferente sino es que el adulto es el que le pone límites, hay alguien que sabe que es la diferencia y la puede mostrar sino el otro no la puede aprender, un niño aprende seguro si alguien le pone límites, sino no.
Los límites son una contradicción que implica contacto y diferencia, no se puede diferenciar quien no ha estado pegado.


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